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“Es un modelo que cruje”

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“Cuando escucho 30 mil empresas cerradas, eso es crisis económica, es un modelo que cruje”, advirtió el presidente de la Cámara de Industria de Panaderos, Daniel Romano. El empresario describió un escenario de ventas en caída, pymes asfixiadas y clientes que piden el pan del día anterior a mitad de precio. Y le reclamó al Gobierno que “presten atención” a quienes sostienen el empleo en blanco.

El pan, ese producto “noble” que según Romano está en la mesa de todo argentino “de toda la vida”, ya no escapa a la crisis. El presidente de la Cámara de Industria de Panaderos confirmó que cada vez más clientes piden el pan de ayer, que antes “se regalaba” y hoy se vende, en muchas panaderías, a mitad de precio.

“No es que la gente consuma menos porque está haciendo dieta: consume menos porque no le alcanza la plata. No hay otra explicación”, sostuvo.

Menos empleo y locales cerrados

Romano describió un panorama que, dijo, se ve a simple vista. Mencionó la imagen de una cola de más de seis cuadras en Buenos Aires para cubrir 30 puestos de trabajo. Y estimó que en Salta “rondan los 15 mil empleos menos”. “Basta con caminar por el centro y ver los locales cerrados o con el cartel de alquiler”, graficó.

El dirigente relativizó el efecto de los vendedores ambulantes sobre las ventas. Reconoció que “obviamente quita venta”, pero pidió mirar el cuadro completo. Quienes salen a vender pan en una mesita son, explicó, personas sin trabajo ni changas que consiguen “10 mil, 15 mil pesos” tras una jornada entera. “Hay que ser más humano. Si fuera un individualista total, como nos quieren implementar ahora, iría a la Municipalidad a pedir que los saquen”, ironizó.

Costos que suben, créditos que no llegan

Según Romano, sostener una pyme “se hace tremendamente difícil” si no hay baja de impuestos. La luz y el gas siguen subiendo, y las paritarias rondan el 3% mensual. A eso se suma un problema de financiamiento: “Ningún banco da crédito. Están todos sentados arriba y a una pyme le piden todo”.

También cuestionó la reforma laboral: “Ponele que la ley sea la más beneficiosa. ¿Para qué voy a tomar a alguien si no tengo el dinero?”. Contó que en su rubro las jornadas pasaron de 7 u 8 horas a 6.

El empresario señaló además que quienes reciben una indemnización abren panaderías, pero que muchas “abren y a los seis o siete meses terminan cerrando, porque los números no dan”. Lo comparó con la crisis de 2001, cuando proliferaron los almacenes y los remises y luego cayeron por falta de consumo.

Jubilados y vergüenza en el mostrador

El panorama es más duro en los barrios más carenciados. “Cuando un jubilado gana 440 mil pesos, ¿cómo hace para comprar una media luna que vale 1.500?”, se preguntó. Romano aclaró que no son mayoría, pero que hay gente, sobre todo mayor, que se acerca “con mucha vergüenza” a preguntar si hay pan de menor precio. Él mismo tiene a sus padres jubilados con ese haber: “Si no estuviera mi negocio, no podrían vivir”.

“No nos mientan”

El tramo más político llegó al final. Romano dijo que el Gobierno “no oculta” su modelo: “Dice clarito: este es mi modelo, no me interesa el sector interno, me interesa que crezcan tres o cuatro sectores, energía, minería, campo, y que en algún momento derrame”. Y agregó: “Llevamos tres años. Ese tipo de modelo siempre fracasó. Ojalá, toquemos madera, no sea así, pero lo que estamos viendo es que está fracasando”.

Rechazó que se descalifique a quien critica. “Te dicen así, y pasás a ser golpista. Todo lo contrario: yo no quiero ser golpista, yo quiero vivir bien. En cualquier país normal del mundo viven bien y no saben ni quién es el ministro de Economía. Nosotros estamos todos los días viendo el dólar”. Y cerró: “Que este gobierno termine su mandato, pero en el medio presten atención a estas cosas”.




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