El empresario Julio Fazio, titular de Cerámica Salteña, en el día de la Industria cargó contra el ingreso de productos fabricados en condiciones de trabajo esclavo y reclamó reglas parejas para competir con el exterior. También advirtió sobre la caída del 30% en los despachos de cemento y el freno de la construcción en la provincia.
Julio Fazio analizó la situación del sector productivo salteño y nacional, cuestionó el esquema de apertura importadora y advirtió sobre el estancamiento de la construcción.
“No tenemos las herramientas para competir”
Consultado sobre la preocupación del sector por el ingreso de productos importados, Fazio fue contundente: “Lo que preocupa no son las importaciones, lo que preocupa es no tener las herramientas para competir con las importaciones.” El empresario cuestionó que la Argentina favorezca impositivamente la llegada de mercadería extranjera mientras la producción local no cuenta con condiciones equivalentes.
Para graficar su planteo, relató el contacto de una empresa india que buscaba representación en el país para vender porcelanato. “Me mandan un video de la planta y la realidad es que yo veo el video y la planta nuestra hace el mismo trabajo, solo que la nuestra tiene todo automatizado el final de línea, y esta gente de la India me manda un video donde hay diez hindúes embalando a mano sin ropa de trabajo y en ojotas”, relató, y calificó la situación como trabajo “esclavo”.
De ahí surgió la frase que resume su postura política sobre el comercio exterior: “El comercio internacional debe ser administrado, hoy el mundo entero lo administra, esto no es un invento mío, hoy Estados Unidos está administrando su comercio.” Y agregó que el Mercado Común Europeo “tiene una cantidad de barreras paraarancelarias enormes” que Argentina no está exigiendo, mientras “está entrando cualquier cosa sin ningún tipo de análisis”, ni siquiera cumpliendo normas del IRAM ni de la Organización Internacional del Trabajo.
Fazio remarcó, de todos modos, que la industria no aspira a un mercado cerrado: “Aspiramos a competir, no aspiramos a tener un mercado cerrado, pero sí aspiramos a competir en igualdad de condiciones y con países que por lo menos cumplen las mismas normas que cumplimos nosotros.”
Una economía a dos velocidades
El empresario describió el momento económico como “una economía que se mueve a dos velocidades”: por un lado, el campo, la minería, la energía (con Vaca Muerta) y la intermediación financiera traccionan el crecimiento; por otro, la industria y el comercio “hoy están en muchos sectores en rojo”. Advirtió sobre el riesgo de repetir errores históricos: “Uno puede pensar en crecer, pero si ese crecimiento no genera desarrollo aguas arriba, creo que sería un error histórico que nos vamos a arrepentir por varias generaciones.”
Construcción parada y créditos hipotecarios
Sobre el rubro de la construcción, señaló que los despachos de cemento están “en el orden del 30% por debajo de 2022” y que en Salta se perdieron entre 5.000 y 7.000 puestos de trabajo del sector. Ante el reciente anuncio de créditos hipotecarios: “Yo hubiera hecho créditos para la construcción y no créditos hipotecarios, porque lo que nosotros necesitamos acá es que se movilice el trabajo de quienes fabrican material de construcción, de los albañiles, arquitectos e ingenieros.”
Como referencia de la caída del consumo, citó los datos de la Cámara de Fabricantes de Cerámicos: la cerámica de entrada de gama está “40-50% abajo del promedio histórico”, mientras que el porcelanato —de consumo más alto— solo cae un 4-5%, lo que evidencia, según Fazio, la pérdida de capacidad de consumo de los sectores medios.
El litio como oportunidad
Consultado sobre la minería, destacó el desarrollo que generó el litio en Salta durante la etapa de construcción de los proyectos, aunque aclaró que la operación posterior de las plantas emplea una dotación más acotada de personal. De todas formas, lo definió como “una enorme oportunidad de desarrollo para Salta” que debe ordenarse entre el sector público y privado.






