El médico de cabecera salteño Alejandro Ciotta, que hace meses reclama contra el recorte de honorarios que impuso PAMI, denunció además que la obra social le quitó 500 de sus 600 pacientes sin darle ninguna explicación.
El médico apuntó directamente contra el director ejecutivo de PAMI, Diego Leguizamo, y contra el Gobierno nacional, el conflicto que atraviesan él y sus colegas desde principios de abril, cuando la obra social decidió unilateralmente cambiar la forma de pago de las consultas médicas. Pero esta vez sumó un capítulo personal: aseguró que, sin previo aviso ni notificación formal, le quitaron pacientes que tenía a cargo, justo después de haberse manifestado en apoyo a un colega cordobés que sufrió una sanción similar.
Ciotta explicó que desde el 9 de abril el médico de cabecera dejó de cobrar por consulta y pasó a recibir un monto fijo mensual por paciente, sin importar cuántas veces lo atienda. Ese monto arrancó en 2.100 pesos y hoy asciende a 2.400, muy por debajo de los cerca de 55 mil pesos que fija como honorario mínimo el Colegio Médico de Salta. Según detalló, para llegar a un ingreso equivalente al que percibía antes de la medida —unos 4.400 pesos por paciente, la cifra que reclaman los médicos de cabecera—, un profesional debería atender alrededor de 625 jubilados por mes.
El médico cuestionó la justificación oficial de que el ajuste buscaba combatir la sobrefacturación. Sostuvo que el médico de cabecera, a diferencia de otros prestadores, no tiene margen para facturar de más, porque su tarea se limita a derivar pacientes hacia especialistas y clínicas. Por eso le exigió públicamente al director ejecutivo de PAMI, Diego Leguizamo, que explique cómo bajar a la mitad los ingresos de ese sector combate la sobrefacturación, cuando —dijo— los sectores que sí podrían incurrir en esa práctica no fueron tocados por la medida.
Ciotta relató que, cómo medida aleccionadora, se enteró de la quita de pacientes por los propios afiliados, que empezaron a llamarlo sorprendidos al no encontrarlo como su médico de cabecera. Dijo que hasta el momento de la entrevista no había recibido ninguna comunicación oficial de PAMI sobre los motivos, y que la situación coincidió con su participación en un reclamo en apoyo al doctor Atilio Rossi, de Córdoba, a quien la obra social también le redujo su padrón de pacientes tras convocar a un paro.
El profesional advirtió que, al eliminarse el pago por consulta, también desapareció el sistema de validación digital (código QR o token) que registraba cada atención, además de las auditorías telefónicas a pacientes. Para Ciotta, esto abre la puerta a la subprestación: si el ingreso no depende de la cantidad ni la calidad de la atención, nada garantiza que los jubilados sean atendidos. “Al Gobierno nacional no le importa si ese paciente consulta una vez, cinco veces, o no consulta en el mes, o se muere”, sostuvo.
“Este es un gobierno antinacional que claramente está gobernando en favor de intereses extranjeros y en contra de su propio pueblo (…) El pueblo ha elegido un gobierno que decía venir a combatir a la casta política, a la corrupción, y lo que ahora nos encontramos es que esa casta que viene hace 30 años sigue estando en este gobierno, y la corrupción sigue estando, y ahora peor, porque encima es indisimulada.”
El médico remarcó que el reclamo central sigue siendo por los jubilados, y que la salud, dijo, es uno de los derechos básicos que hoy el pueblo debe “reconquistar”.





