Marcado por las bajas ventas dio cuenta el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), en enero la venta de productos lácteos se habría reducido al menos un 18%.
Además OCLA subraya que en los últimos dos años cerraron más de 1.000 tambos en la Argentina, y que la combinación de esas variables es la que explica la delicada situación operativa y financiera que atraviesan firmas como Lácteos Verónica, Luz Azul, o la misma SanCor. O empuja la salida de gigantes como Saputo, que acaba de vender el 80% de su negocio lácteo en la Argentina al holding peruano Gloria Foods, con el traspaso incluido de marcas como La Paulina, Ricrem y Molfino.
Si bien en el ámbito de la lechería reconocen que en 2025 la generación de materia prima subió más del 9%, también se señala que, la mayor generación de leche no se ha traducido en una rentabilidad provechosa para toda la cadena. Así, recientemente entidades como CONINAGRO y FECOFE advirtieron que el sector “atraviesa una fase negativa marcada por precios estancados, cierre de tambos y concentración productiva“.
“Para el mercado lácteo argentino, los cierres de tambos asociados a cooperativas representan una señal de alerta; estas unidades productivas no solo aportan volumen de leche cruda a la industria, sino que también sostienen la economía regional y el vínculo entre el productor primario y la industria transformadora”, precisó la agencia en cuestión.
A tono con eso, OCLA afirma que en lo que lleva de presidente Javier Milei ocurrió el cierre de 1.024 tambos en la Argentina.
- La venta del negocio de Saputo, un indicador que preocupa, la compañía canadiense lideraba los números nacionales de procesamiento de leche con más de 3,5 millones de litros diarios.
- Lácteos Verónica, en un momento dramático, fuertemente endeudada y ausente de las góndolas y heladeras de los supermercados, la firma transita este tramo de febrero con nula actividad en sus plantas en Clason, Lehmann y Suardi, en la provincia de Santa Fe. Acumula más de 10 días sin transferencia a sus empleados, dejó de cubrir sus gastos en términos de servicios de electricidad y agua, y ya no elabora lácteos tras verse interrumpido el flujo de materia prima por los continuos incumplimientos con su cadena de proveedores. La empresa acumula 3.877 cheques emitidos sin fondos y una deuda en ese ítem de casi 13.600 millones de pesos.
- Luz Azul y las franquicias que se pierden. Gabriela Benac, titular de Luz Azul, quien hace escasas semanas reconoció caídas en las ventas, esfuerzos para absorber a sus franquicias y entrega de mercadería al personal.”Con el queso cremoso estamos perdiendo entre un 5 y un 6 por ciento. Hace tres meses lo habíamos aumentado, pero lo tuvimos que bajar un 20 por ciento porque hay ofertas en todos lados y necesitamos mantener lo que tenemos”, explicó, en declaraciones radiales.
- SanCor, en manos de la Justicia y debiendo sueldos. Sigue profundizando su caída a partir del contexto macroeconómico y la deuda acumula de gobiernos anteriores es SanCor, que sigue sumando capítulos complicados. SanCor acumula una deuda laboral del orden de los 20.000 millones de pesos. y tiene más de 300 pedidos de quiebra en su contra.
José Pablo Gastaldi y Alberto Eduardo Sánchez, dos expresidentes de la lechera, fueron procesados por la presunta apropiación indebida de al menos $1.600 millones que, señala la Justicia, debieron destinarse al pago de los aportes de los operarios de la firma.
- La Suipachense y ARSA, dos casos de cierre. A principios de noviembre de 2025, el juzgado Civil y Comercial N°7 de Mercedes decretó la quiebra de Lácteos Conosur S.A., razón social de La Suipachense. También se decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la compañía que desde 2019 se encargaba de producir yogures y postres con la marca SanCor
Más de 400 personas habían mantenido la operación a pulmón durante meses, pese a la falta de aportes patronales y salarios adeudados. Al día de hoy, muchos de ellos siguen sin cobrar y sin recibir información oficial sobre su futuro laboral o las posibles instancias de recuperación del negocio.
Los precios finales muestran caídas que van del 5 al 10%, lo cual refleja un consumo retraído y la pérdida sostenida del poder adquisitivo. El cuadro negativo se completa con exportaciones que se ven cada vez más restringidas.
Finalmente, el tipo de cambio vigente y la pérdida de competitividad externa limitan la colocación de excedentes en el mercado internacional, dejando a muchas empresas con producción acumulada y sin alternativas comerciales rentables.
F: https://www.iprofesional.com/negocios/448190-por-que-colapsan-las-grandes-marcas-de-leche-quesos-y-yogurt-de-argentina





