Publicidad de Encabezado

“A mí no me va a pasar”

219

“La mercantilización de los cuerpos adolescentes está naturalizada y es gravísimo”.

Isabel Soria, referente de la Fundación Volviendo a Casa, recorre las escuelas salteñas capacitando sobre prevención de trata de personas con una certeza alarmante: los adolescentes “saben absolutamente todo” sobre los peligros, pero existe “un nivel de naturalización y mercantilización de sus cuerpos muy grande”.
Soria resaltó el programa provincial de prevención que, tras años de lucha por ingresar a las instituciones educativas, finalmente se concretó mediante un convenio con el Ministerio de Educación y la ministra Cristina Fiore, firmado en septiembre coincidiendo con el día internacional de la lucha contra la trata.
El impulso definitivo llegó tras los casos de captación de menores dentro de escuelas del sur de la ciudad: “La realidad nos golpeó en la cara, la realidad dura, muy dura, donde se captaban menores de edad dentro de las escuelas a través de un captador, también menor de edad, con personas perversas que pagaban por violar a menores y hoy dicen desconocer que eran menores cuando las sacaban de los colegios”.
El principal obstáculo en la prevención: “Los adolescentes conocen los peligros, pero tienen el concepto de que ‘a mí no me va a pasar'”. Y alertó sobre la deshumanización digital: “Se despersonalizan. Es una foto de los pies, de las manos, de los pechos, mientras no se te vea la cara. Es una mercantilización y cosificación personal muy grande”.
El trabajo con los jóvenes reveló datos inquietantes sobre juegos como Roblox y Free Fire, donde “hay gente que les enseña cómo tener más créditos y a cambio de qué”. Los varones, particularmente, “creen que al ser varones no van a tener situaciones de peligro, y eso es gravísimo”.
Soria relató un episodio reciente en Iruya que ejemplifica la urgencia del problema: “Una nena de 12 años que llegaba con plata. No 100 o 200 mil pesos, sino 2 mil, 3 mil que le daba un tipo. Y si ella le dice que no, le dijo que no le diga a la mamá”.
La respuesta de las familias cuando se las convoca es masiva: “En Iruya invitaron a alumnos, alumnas y familias que quisieran ir. No sabés la cantidad de madres que fueron con sus hijas e hijos. Éramos casi 200 personas”.
Soria fue crítica con el rol que la sociedad le asignó a la educación: “La escuela pasó a ser un lugar de acompañamiento en el crecimiento a un depósito de niños. No me podés caer en noviembre-diciembre a reclamarme por qué el chico se lleva 10 materias. Las escuelas no son depósitos donde vas a depositar a un niño para que se hagan cargo otros”.
Y lanzó un pedido urgente a las familias: “Dejen un poco el teléfono, siéntense en la mesa, hablen, tomen mate. Necesito que se escuche a los chicos, que les digan qué les pasa, cómo se sienten”.
Sobre el reciente caso del policía federal detenido con más de 60.000 archivos de abuso sexual infantil, Soria no se sorprendió: “Esto va a empezar a saltar por todos lados porque la gente ya está en alerta. Acá es donde pido que senadores y diputados nacionales laburen como corresponde y que las penas sean ejemplificadoras, porque estos tipos entran por un lado y salen por el otro”.
Fue categórica: “La cadena perpetua es para las víctimas, no para ellos. Estas redes no son nacionales, son internacionales”.

La Fundación Volviendo a Casa y la Universidad Católica de Salta organizan un Seminario Internacional de Investigación sobre Trata de Personas los días 17 y 18 de noviembre. Las inscripciones están abiertas para toda la comunidad a través de la página web de la UCASAL.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *