“Cuando nosotros tenemos un gobierno nacional que está en contra de los beneficios de un Estado presente, estamos en peligro cierto de un abandono”, advirtió Federico Ocaranza, secretario general de APSADE.
El secretario general de la Asociación Provincial de la Salud (APSADE), Federico Ocaranza, brindó un crudo diagnóstico sobre la situación del sistema sanitario en Salta durante una entrevista en Hora 7 Radial. El dirigente gremial alertó sobre las graves consecuencias que el recorte de fondos nacionales está provocando en la salud pública provincial.
Ocaranza recordó que apenas asumió el gobierno nacional, la devaluación del 120% y la anulación de coparticipaciones y ATN significaron un recorte de más de 35.000 millones de pesos para la provincia. A esto se sumó la reducción de la lista de medicamentos del PAMI a más de la mitad y el retiro del apoyo a pacientes oncológicos.
A pesar del difícil contexto, Ocaranza destacó que la provincia mantiene un diálogo fluido con el Ministerio de Salud. Las paritarias, que inicialmente se realizaban cada seis meses, ahora se concretan cada tres meses debido a la dinámica de la situación y que está prevista una nueva reunión paritaria después de las elecciones y resaltó la regularización de más de diez mil compañeros que eran contratados del COVID y hoy son plantas transitorias.
Ocaranza describió un panorama preocupante: adultos mayores que quedaron sin cobertura del PAMI, pacientes que dejaron de pagar prepagas y el desfinanciamiento de IOSFA están provocando una sobrecarga en el sistema público y con respecto a la decisión provincial de cobrar atención médica a extranjeros no residentes, que permitió la compra de más de 30 ambulancias, el dirigente fue pragmático: “Es una solución a corto plazo. No vamos a recuperar la salud pública cobrándole al extranjero solamente como única medida. Acá hay que reestructurar mucho”.
El secretario general planteó la necesidad urgente de redistribuir profesionales en la provincia. “Hay lugares en los que hay muchos y en otros lugares hay poco o nada”, señaló, mencionando zonas como Alto de la Sierra, Iruya, Nazareno y Santa Victoria como ejemplos de la inaccesibilidad geográfica que complica el sistema.
“El hospital de Nazareno tiene que tener capacidad de resolución para que una embarazada con un parto complejo se resuelva ahí”, ejemplificó, destacando que la solución no es solo financiera sino también funcional.
Sobre el nuevo sistema de residencias de salud sancionado por la Cámara de Diputados, Ocaranza lo valoró positivamente, destacando que los residentes deben devolver a la comunidad la formación gratuita recibida, especialmente trabajando en el interior provincial.
Respecto a las remuneraciones, informó que un médico sin antigüedad ni guardias percibe alrededor de $ 1.600.000 un -un millón seiscientos mil pesos mensuales-, cifra que se incrementa con antigüedad y horas de guardia hasta un promedio mínimo de $ 2.200.000 -dos millones doscientos mil pesos-.
Finalmente, sobre el conflicto con los anestesistas, confirmó que se alcanzó un acuerdo bajo el principio de “igual labor, igual remuneración”, equilibrando una histórica disparidad donde los anestesistas ganaban muy por encima de los cirujanos en las mismas prácticas quirúrgicas.





