“Si la identidad masculina se construye en oposición a las mujeres o al mundo gay, algo está fallando. El patriarcado no solo mata mujeres: también nos daña a nosotros”, sostuvo el Lic. Agustín Pérez Marchetta.
El licenciado en Sociología Agustín Pérez Marchetta trabaja desde hace años en la reflexión sobre las masculinidades y la prevención de violencias. En diálogo con “Hora 7 Radial”, analizó el reciente caso de femicidio cometido por Pablo Rodríguez Laurta, integrante del grupo “Varones Unidos”, volvió a poner sobre la mesa un debate incómodo pero necesario: ¿cómo se construye la masculinidad en nuestra sociedad y qué responsabilidad tienen los varones en la violencia de género?
Agustín Pérez Marchetta, licenciado en sociología y especialista en masculinidades que trabaja en el Polo de la Mujer de Salta, no elude la pregunta. “Para llegar a un femicidio tan brutal, tuvo que haber habido alguna violencia simbólica y psicológica previa”, afirma con contundencia.
Pérez Marchetta es tajante al analizar el caso: “Si tu forma de organización social es el odio para con alguien, ahí vos tenés un problema”. El sociólogo explica que “Varones Unidos” no representa una defensa legítima de derechos masculinos, sino una expresión de intolerancia. “Claramente varones unidos los unía el odio, el odio para con las mujeres”, señala.
El especialista advierte contra la tentación de señalar con el dedo solo al agresor: “Es muy fácil decir ‘yo no soy femicida, el femicida es Laurta’. Esto es solamente la parte de arriba del problema”. Para Pérez Marchetta, el femicidio es “la punta del iceberg” de una construcción de masculinidad hegemónica basada en la misoginia, el patriarcado y la homofobia.
“Hay una forma de ser varón dominante que es un poco misógina, que es un poco patriarcal, que es un poco homodiante”, explica. Esta masculinidad se construye en oposición: “Si nos construimos en oposición a las mujeres, en oposición a los maricones, si yo no soy gay, no soy niño y no soy mujer, bueno, hay una pregunta identitaria muy fuerte: ¿qué es un varón?”.
Uno de los discursos más frecuentes en grupos como “Varones Unidos” es el de la victimización: las denuncias falsas, la imposibilidad de ver a los hijos, la persecución del sistema judicial. Pérez Marchetta cuestiona esta narrativa con preguntas incómodas: “¿Por qué se pudrió? ¿Qué pasó semanas antes? ¿Qué pasó meses antes? ¿Vos valorabas que llegar y tener la comida y la casa limpia? ¿Vos menospreciabas a la mujer?”.
“Es muy fácil victimizarse y decir ‘me echaron y me dejaron sin nada’. La pregunta es: ¿vos qué hiciste?”, plantea. Para el sociólogo, esta autocrítica es fundamental: “Si nosotros no hacemos una reflexión profunda, vamos a seguir cayendo en las garras del patriarcado en este proceso de victimización y siempre la culpa es de alguien más”.
Pérez Marchetta también aborda algo que muchas veces queda fuera del debate: cómo el modelo de masculinidad hegemónica daña también a los varones. “Los varones nos suicidamos tres veces más que las mujeres. Cuando tenemos una separación la vivimos muy en soledad, porque uno no habla de esto”, señala.
El mandato de “ser fuerte, duro, firme, proveedor” tiene consecuencias: “Al hecho de volvernos insensibles, esto de no poder llorar o no poder expresar las emociones”, explica. Y cuando un varón busca apoyo, muchas veces encuentra más de lo mismo: “Otros varones capaz que si nos invitan no nos invitan a charlar, sino a tomar alcohol, a salir de fiesta, a ir a un cabaré, un prostíbulo”.
En 2019, Pérez Marchetta cofundó “Varones Beta”, un grupo que busca “pensar otra forma de ser varón”. La diferencia con “Varones Unidos” es radical: no se organizan desde el odio sino desde la búsqueda de una masculinidad más saludable.
“El feminismo no es un movimiento extremista, el feminismo es un movimiento social que busca la igualdad y la liberación de la mujer, de las infancias y también de los varones”, aclara. Para él, la clave está en preguntarse: “¿Cómo te relacionas con tus amigos? ¿Le decís ‘eh, ¿qué haces maricón? ¿Llorás que sos trolo?’ O le decís ‘amigo, te quiero, te amo, ¿qué es lo que te está pasando?'”.
Actualmente, Pérez Marchetta trabaja en el Programa de Intervención para Hombres del Polo de la Mujer de Salta, donde realizan talleres de sensibilización y capacitaciones en masculinidades. “La semana pasada estuvimos trabajando en Vialidad Provincial”, cuenta, aunque reconoce las dificultades: “Los recursos son limitados y actualmente la perspectiva de género y las políticas públicas con perspectiva de género no están gozando de los mejores presupuestos”.
A pesar de ello, mantiene la convicción: “Nosotros venimos trabajando porque creemos que el futuro va a ser liberador y nos va a encontrar a todos unidos y de manera pacífica, si podemos desarmar ciertas violencias, si podemos tener ciertas charlas incómodas”.
Pérez Marchetta cierra con una invitación clara: “No esperemos a llegar a ver el horror de lo que significa un femicidio, sino empecemos a ver en nuestra vida cotidiana qué hacemos, de qué manera nos manejamos”.
Su mensaje final sintetiza una filosofía: “Menos lamento, más acción y advirtió que “no todos los hombres somos iguales, pero muchos seguimos repitiendo modelos que nos alejan del amor, la empatía y la autocrítica”.





