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Bomberos voluntarios: ““Tuvimos que elegir entre un pastizal y una casa con gente adentro”

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En plena emergencia por el viento zonda, cuando las llamas consumían pastizales y viviendas, los bomberos voluntarios actuaron sin descanso y con escasos recursos. “Nos faltan equipos, vehículos y hasta el boleto para que los chicos lleguen al cuartel”, reclamó el bombero Víctor Villanueva en FM Noticias 88.1.

El viernes pasado, una alerta naranja por viento zonda dejó una secuela devastadora en Salta Capital y alrededores: incendios de pastizales y viviendas, caída de árboles y postes, voladura de techos y cortes de energía. En ese contexto, los bomberos voluntarios fueron el primer frente de respuesta.

“Desde las ocho de la mañana hasta las dos de la madrugada estuvimos apagando incendios sin parar”, relató Víctor Villanueva, integrante de los bomberos voluntarios, en una entrevista con el programa Hora 7 Radial. “Tuvimos que elegir entre un pastizal y una casa con gente adentro. Decidimos volver. No podíamos dejar a esas personas solas”, agregó.

El operativo fue coordinado entre las distintas dotaciones de bomberos, SAMEC, Defensa Civil, la Municipalidad y el Gobierno de la Provincia. La estrategia fue descentralizar la ayuda y distribuir los recursos disponibles, que no alcanzaban. “Hoy no podemos cubrir a todos los bomberos con equipo de respiración o cascos en buen estado. Todo cuesta en dólares. Un casco vale 700 mil pesos”, advirtió Villanueva.

El reclamo fue claro: más recursos, actualización de vehículos y boleto gratuito para los voluntarios. “El viernes trabajamos más de 20 bomberos y varios llegan en moto o caminando. ¿Qué cuesta garantizarles el pasaje?”, señaló. Además, remarcó que muchos de los vehículos son de más de 20 años y no están en condiciones de operar con eficacia.

También pidió responsabilidad y planificación al Estado: “No se trata solo de apagar incendios. Si no se controla la urbanización desordenada o se limpian baldíos, el fuego vuelve. Hay que actuar antes, no solo cuando explota todo”.

El testimonio de Villanueva pone sobre la mesa una discusión urgente: ¿cómo se sostiene el trabajo voluntario sin acompañamiento del Estado? La política pública no puede seguir mirando para otro lado mientras los bomberos enfrentan el fuego con las manos vacías.

“Somos vecinos que decidimos capacitarnos para ayudar. Pero necesitamos herramientas. Porque si no invertimos en emergencia, después lloramos sobre los escombros”.

Hora 7 Radial.




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