Mientras el gobierno de Javier Milei desmantela el sistema científico, investigadores del CONICET exploran las profundidades del océano argentino. El biólogo y docente Pablo Dinghi reflexionó sobre este hito en la ciencia nacional y advirtió sobre las consecuencias del desfinanciamiento impulsado por el gobierno libertario.

Desde una mirada comprometida con la ciencia pública y la educación, el biólogo Pablo Dinghi se refirió a la histórica expedición oceanográfica que se está llevando a cabo en el cañón submarino de Mar del Plata, donde investigadores del CONICET exploran a más de 3.000 metros de profundidad un ecosistema prácticamente desconocido.
Docente en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y colega de varios de los científicos a bordo, Dinghi destacó la magnitud del trabajo que realizan sus pares y lo contrastó con el abandono que atraviesa el sector científico bajo el gobierno de Javier Milei. “Esta campaña se hizo a pesar del gobierno. No hay apoyo, no hay recursos, pero la materia gris es argentina y fue formada por la educación pública”, expresó en diálogo con el programa Hora Siguiente de Radial.
La expedición, bautizada Talud Continental 4, está generando asombro dentro y fuera de la comunidad científica. Por primera vez se logran observar imágenes en tiempo real del fondo marino argentino, descubriendo posibles nuevas especies, hábitats desconocidos y señales claras del impacto humano, como los microplásticos y las redes de arrastre.
Dinghi no forma parte de la tripulación ni de la campaña, pero su testimonio como docente y biólogo resalta la importancia estratégica de este tipo de investigaciones. “Estamos viendo ciencia en vivo, con gente que cobra sueldos vergonzantes y que sin embargo sigue generando conocimiento. No se trata de un lujo, sino de una inversión a largo plazo”, afirmó.

El biólogo también puso en valor el impacto pedagógico y social de esta experiencia, que ha captado la atención de miles de personas a través de la transmisión en vivo. “El país está conmovido. Ver criaturas bioluminiscentes, nuevos corales, peces abisales, genera fascinación y acerca a los jóvenes al mundo de la ciencia”, aseguró.
Frente a la narrativa oficial que busca privatizar el CONICET y reducir la inversión estatal en investigación, Dinghi fue contundente: “La ciencia debe ser una política de Estado. Sin ciencia no hay soberanía, no hay futuro. Lo que están logrando mis colegas, aún con este nivel de precarización, es admirable y profundamente esperanzador”.
El conocimiento generado en esta expedición servirá para años de trabajo y tendrá un valor crucial en temas como la pesca sostenible, el cambio climático y la protección de la biodiversidad marina. Pero más allá de los datos, lo que deja en evidencia esta experiencia es la capacidad y la pasión de la comunidad científica argentina. Una comunidad que, pese al ajuste y al desprecio del gobierno, sigue explorando, enseñando y defendiendo el conocimiento como derecho y como legado.
Hora 7 Radial por FM Noticias 88.1





