El Gobierno ya arma el plan para vender la mitad de las tierras del INTA y despedir a 1500 especialistas
El gobierno de Javier Milei, a través del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado analiza más de 100 predios en los que están divididas 101 mil hectáreas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, para venderlos y desprenderselos. Decíamos que el organismo científico posee 101.500 hectáreas destinadas a centros experimentales e investigación y el Poder Ejecutivo tiene como objetivo desprenderse de 47.500 hectáreas y despedir a trabajadores, técnicos y científicos.
El INTA, en las provincias y en el interior bonaerense es clave para la actividad agropecuaria. Es, de hecho, el organismo que capta más virtuosamente el conocimiento científico emanado de las universidades y del CONICET para transferirlo a la actividad productiva, en este caso del sector agropecuario.
Milei busca vender la mitad de las tierras del organismo científico, con el argumento de que la mitad son «improductivas». Un verdadero y mortal golpe al sistema científico cuya fundamentación es puramente financiera y no tiene en cuenta el impacto imperceptible que se hace para facilitar procesos de innovación a productores y empresas del agro, desde semillas, vacunas contra las plagas, prácticas para el agro y/o control de calidad de alimentos. De hecho, el criterio para eliminar los predios del INTA es inmobiliario y no tienen en cuenta cuestiones claves como la transferencia tecnológica.
De las 101.500 hectáreas, distribuidas en 100 predios o campos de alrededor de 1.000 hectáreas cada uno «solo 54.000 se encuentran actualmente en uso efectivo, ya sea para actividades de producción agropecuaria o de experimentación tecnológica», unas 47.500 hectáreas restantes “se encuentran sin uso productivo debido a diversos factores, entre ellos: imposibilidad de acceso físico o logístico; usurpaciones o conflictos de tenencia; falta de infraestructura básica para su explotación”, dice el Gobierno.
Caputo y Sturzenegger evalúan cuáles tienen las condiciones para ser vendidas, porque dependerá del estado de título, que se divide en aquellos que son “donación con cargo” y “donación sin cargo”, las primeras supone que deben estar siempre bajo la órbita del Estado, por la forma en que fueron donadas. Las segundas, no.
Otras 30.000 hectáreas están asignadas a la empresa INTeA S.A., una sociedad en la que el INTA participa como socio mayoritario, y que tiene a su cargo el desarrollo de actividades productivas y tecnológicas.
El INTA es una de las áreas en las que el gobierno considera que el kirchnerismo duplicó la planta de empleados públicos llevándola de 3000 a 6000.
Su presupuesto de gastos anuales es de $224.000 millones, mientras que los recursos asignados al organismo son de $411.000 millones, provenientes de una contribución sobre las importaciones y una parte de la recaudación de la tasa estadística. ¿El dato que expone el absurdo? Que los $411.000 millones asignados en recursos al INTA equivalen al 47,5% de lo recaudado por retenciones al maíz», consignó en su cuenta de X.
Lo que no tiene en cuenta el ministro es que el crecimiento del organismo va de la mano de la tecnificación del agro y el crecimiento de la actividad productiva. Argentina es uno de los países con la actividad agropecuaria mejor tecnificada y gran parte de eso tiene que ver con el INTA.
F: https://www.infogremiales.com.ar/el-gobierno-ya-arma-el-plan-para-vender-la-mitad-de-las-tierras-del-inta-y-despedir-a-1500-especialistas/





