El ministro de Economía, Luis Caputo, ha confirmado el traslado de 450 millones de dolares en oro, significa una parte importante de las reservas de oro del Banco Central. Esta operación, fue realizada en secreto y sin transparencia.
Este hecho, que salió a la luz gracias a una investigación de La Política Online (LPO), ha sido denunciado por el gremio La Bancaria a través de su secretario general Sergio Palazzo y ha levantado serias sospechas sobre las intenciones y consecuencias de esta maniobra. Según Caputo, “tener el oro en el Banco Central es negativo para el país” y que trasladarlo al exterior permitiría “maximizar los retornos de los activos”.
La extracción del oro se realizó en dos operaciones durante el mes de junio, utilizando los servicios de la transportadora Loomis y la aerolínea British Airways, con destino a Londres.
No es la primera vez que se realiza una maniobra de este tipo. En septiembre de 2017, Federico Sturzenegger, entonces presidente del BCRA, también envió oro al exterior para obtener rentabilidad. Las autoridades monetarias han evitado confirmar el destino exacto del oro y los términos del supuesto retorno financiero, lo que alimenta aún más las sospechas.
Sin embargo, expertos del mercado financiero advierten que la entrega del oro como garantía podría resultar en una desvalorización del activo, contrariamente a lo que afirma el ministro.
El oro del BCRA, valuado en alrededor de 4.700 millones de dólares, representa una parte significativa de las reservas internacionales del país. La decisión de trasladarlo al exterior en un momento de incertidumbre económica y financiera añade una capa de complejidad a la situación. Mientras el gobierno defiende la maniobra como una estrategia para obtener liquidez y maximizar los retornos, las críticas y denuncias indican una creciente desconfianza en la capacidad de las autoridades para gestionar de manera efectiva y transparente los recursos del país.





