En H7 Radial por FM Noticias 88.1, el médico neurocirujano Salvador Orellana opinó sobre la autorización de la droga inyectable para bajar de peso, explicando que se trata de la semaglutida y que actúa como una hormona del cuerpo a nivel neuronal activando vías que inhiben en apetito.

El médico neurocirujano dijo que es una droga que viene a ayudar en una epidemia mundial del sobrepeso y la obesidad, mientras que advirtió que el objetivo principal de la droga no es estético, sino mejorar la salud y calidad de vida del paciente.
La ANMAT autorizó en la Argentina la droga inyectable para bajar de peso. La semaglutida, bajo su presentación comercial Wegovy™, fue autorizada recientemente para el tratamiento de la obesidad bajo estricta supervisión médica.
La única manera de dimensionar que la obesidad en el mundo se ha convertido en una pandemia global, en parte por el estilo de vida y de alimentación que propone este siglo XXI, y en donde Argentina no es la excepción a la regla, sino que por el contrario lidera el podio regional de obesidad en adultos y niños, explica el frenesí que provoca una droga (auto) inyectable para adelgazar, bajo estricto control médico y para personas que padecen obesidad o sobrepeso superior a los 15 o 20 kilos.
El médico neurocirujano Salvador Orellana, dijo que es una droga que viene a ayudar en una epidemia mundial del sobrepeso y la obesidad.
No obstante advirtió que el objetivo principal de la droga no es estético, sino mejorar la salud y calidad de vida del paciente.
Explico que la semaglutida, actúa como una hormona del cuerpo a nivel neuronal activando vías que inhiben en apetito y que su consumo puede causar síntomas gastrointestinales, náuseas o vómitos. “La medicación actúa todo el día por lo que otorga saciedad para no consumir más comida, disminuyendo así la ingesta de calorías”, señaló.
El profesional hizo hincapié en que esto tiene que ver con una revolución a nivel mundial para atender la epidemia del sobrepeso que trae aparejadas otras enfermedades, que llevan también a la diabetes tipo 2. “Es una medicación que llegó para ayudar, aunque no es la solución mágica, porque debe estar acompañada de un cambio en el estilo de vida, con una alimentación saludable y actividad física, ya que de no ser así puede haber un efecto rebote”.
Orellana sostuvo en tanto que no se recomienda su uso en diabéticos tipo 1, embarazadas, insuficiencias hepáticas o cardiacas y en menores de 10 años.
Finalmente, remarcó: “Esto también es un negocio y por algo el mercado farmacéutico se dedica a investigar, no nos centremos en usar una medicación, sino tener conciencia de por qué está pasando esto a nivel mundial, que es principalmente por una mala alimentación”.
Fuente: Hora7-FM Noticias





