Ocho de cada diez familias toman deuda para llegar a fin de mes.
Para llegar a fin de mes ocho de cada diez familias toman deudas para poder llegar a fin de mes, como también recurrer al fiado y a la todavía vigente “libreta del almacenero” para sus compras cotidianas.
La consultora Focus Market, relevó 3.550 hogares para averiguar su grado de endeudamiento y se concluyó que el 41% de los hogares mantiene una deuda formal con el sistema bancario, además para salir del paso no pagar impuestos (18%), comprar al fiado o acudir a préstamos del comercio (18%), con préstamos personales (15,5%), dejando de pagar y hasta vendiendo planes de ahorro por automóviles (12%). En menor grado también se recurre a dejar de pagar cuotas por expensas de edificios y por educación privada, no abonar servicios (luz, teléfono Internet) y a la ayuda de amigos y conocidos.
Allí se engloban préstamos hipotecarios, prendarios, personales, con tarjetas de crédito y adelantos en cuenta corriente. El stock de deuda promedio por hogar es de $ 361.686.
“La informalidad en nuestro país, la cantidad de hogares en niveles de pobreza o en el umbral de ingreso para ser pobre hace que la mayoría de los hogares recurra a las deudas no bancarias para financiar su costo de vida”, indicó Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market. “Sin embargo, son los más perjudicados porque cuando una familia se endeuda con un comercio con una deuda no bancaria o un crédito personal, los costos financieros totales van del 260 % al 380 % anual. Esto hace insostenible su repago con un alto nivel de mora, debido a que su ingreso se ve deteriorado por el alto nivel inflacionario que estamos padeciendo”.
La opinión de Di Pace se confirma desde otro ángulo, cuando se analiza la diferencia entre los ingresos de la población y el costo de vida. El Indec estimó que la canasta básica de bienes y servicios para una familia tipo compuesta de una pareja y dos hijos pequeños insumió en abril $ 203.361. En paralelo, el último relevamiento hecho por el mismo organismo, con datos del segundo semestre del año pasado, indica que el 29,6% de los hogares argentinos, en donde vive el 39,2% de la población, no puede cubrir esa canasta básica y por lo tanto son pobres.





