En H7 Radial por FM Noticias 88.1, Pablo Pereyra, presidente de la Asociación de Establecimientos Educativos Privados de Salta (AEPSA), se refirió a la decisión del gobierno nacional de incluir en el Programa Precios Justos a las cuotas de los colegios privados.

Pereyra remarcó que el año pasado fue “durísimo”. “Lamentablemente, hubo que tomar deudas, hacer planes de pago en AFIP para terminar de la mejor manera. La inflación ha ido licuando todos los aumentos que pudimos realizar durante el año. Ahora, ya tenemos un aumento para enero”, señaló en referencia al amento del 6% para los docentes.
El presidente de APESA remarcó que cuentan con 10 meses de abono de cuotas para cubrir 13 salarios de cada trabajador (docente y otro tipo de personal) en cada institución. Sumado a ello, la situación económica golpeó también a los indicies de alquiler, y la mayoría de los colegios integrantes de la asociación son inquilinos.
A pesar de la situación, el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, anunció que en el marco del programa Precios Justos se colocó un tope a las cuotas de los colegios privados de un 30% escalonado hasta el mes de junio.
En ese sentido, Pereyra remarcó que la cuota de un privado va de la mano de las paritarias docentes, por lo que si hay un tope “no sé de donde pueden ingresar fondos para que un colegio siga funcionando”. “Es inviable poder cumplir con lo que indica el ministro Massa”, sostuvo.
La medida adoptada por la Nación es solo para los colegios subvencionados, pero el docente remarcó que el 20 de enero recibieron una ayuda del gobierno provincial que corresponde a un 15% de la masa salarial de noviembre. “Es un número simbólico. El 15% en muchos colegios representa poder pagar 1 o 2 sueldos más. De todas maneras, ya hemos ingresado en este sistema de colegios subvencionados. Los otros colegios que no son laicos reciben un 60 o 70% con todos los niveles. Con nosotros no se incluyó al nivel terciario”, informó.
Asimismo, remarcó que el año pasado los establecimientos realizaron aumentos escalonados para poder cumplir con los salarios y para que el cambio “no sea tan brusco”, sin embargo, este año los aumentos son inevitables ante la apremiante situación.
En ese marco, recordó que el año pasado el colegio San Nicolás debió cerrar sus puertas al igual que un instituto secundario de General Güemes y que hay un “efecto catarata” de que los estudiantes van migrando a colegios más económicos y de las instituciones más económicas hacia la educación pública.
Fuente: Hora 7 – FM Noticias 88.1 MHz





