En H7 Radial por FM Noticias 88.1, Miguel Ángel Calvete, director ejecutivo de la Federación de Supermercados y Asociaciones Chinas, analizó el panorama en un marco inflacionario y de especulación. Apuntó contra el gobierno y su rol de generador de precios mediante el traslado de impuestos a la góndola.

“Si bien todos somos formadores de precios, el otro gran formador de precios es el Gobierno”, aseveró el director ejecutivo de la Federación de Supermercados y Asociaciones Chinas, Miguel Ángel Calvete.
Después de conocerse la decisión de retrotraer el precio de los alimentos, señaló que “hay una situación particular que tenemos que tener en cuenta”, y es que “las empresas están retrotrayendo algunas de ellas los precios, pero también encontramos una quita de descuentos”. “Es un aumento encubierto. Siguen a precio de lista, pero sin el descuento. Son artilugios que tienen muchas compañías para eludir este tipo de acuerdos de precios”, sostuvo el referente.
Según su análisis, el control depende “un poco de la voluntad, por un lado, y por otro de la firmeza, del gobierno y de las compañías”. “Si bien todos somos formadores de precios, el otro gran formador de precios es el Gobierno”, enfatizó asegurando que el 50% de los impuestos recaen sobre el precio de los alimentos, sumado al precio del combustible, que tiene un 60% de impuestos.
Por otra parte, resaltó que “todos los alimentos están relacionados con los commodities, que se han disparado a nivel internacional entre un 25 y un 30%”, como los cereales, los aceros, los plásticos y todos los derivados del petróleo, “más allá del conflicto bélico, que lo agravó y mucho, todos tienen un valor internacional y es fundamental asegurar la producción local y que haya excedentes exportables”.
Calvete aseguró que ya desde los años ’50, ‘70 y en la actualidad, “los precios máximos siempre generaron especulación y abastecimiento”. Por ello, consideró que “no es el camino adecuado”, sino más bien “que el gobierno intervenga en la cadena de valor facilitando la generación de nuevos productores, fortaleciendo economías regionales y pequeñas producciones”.
Por ejemplo, de acuerdo con lo que precisó, desde la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria de la Alimentación indicaron que “el 50% de lo que se produce en un supermercado los producen 36 compañías, y el otro 50% más de 15 mil pymes que tienen una posición tributaria desfavorable respecto a las otras compañías”. Agregando a esto el impacto de los precios diferenciales que sostienen los productores de insumos para con las grandes compañías.
Ante este panorama, consideró que “retrotraer los precios a marzo se puede porque de los aumentos muy pocos están justificados”. Señaló así que “en la primera quincena de marzo, el pan en la Argentina subió más que en Ucrania”, y reiteró: “Evidentemente, tenemos un nivel de especulación muy alto”.
Continuando con su análisis, el referente hizo alusión a la depreciación del dólar. “Hay una inflación de casi el 10% en un año en Estados Unidos, que es muchísimo. Eso ya genera una inflación”, aseveró.
En concreto, sobre una medición de precios que realizaron, advirtió: “Hemos medido una serie de productos que desagregándolos de la medición del INDEC del 4,7% nos está dando 8,8% en alimentos de canasta básica. Por eso, la proyección de canasta básica está por sobre un 70% de recesión anual. La inflación que se mide con precios pisados, transporte, combustible, electricidad, que van a impactar en marzo, con la inflación que se anuncia en abril, y alimentación, que ahí inciden temas estacionales en frutas y verduras, estamos entre 3 o 4 puntos de la inflación medida por el INDEC”.
Alentó así la necesidad de una mayor intervención del Estado en el control del mercado. “En la cuna del liberalismo, que es Inglaterra, los bienes esenciales tienen una regulación estatal y, por otro lado, el Estado promueve a las pymes para que haya nuevos actores en la economía y no se concentre en los grandes. Tiene que intervenir con la presión tributaria, la presión fiscal”, observó al respecto.
Igualmente, opinó que “el tema de las retenciones hay que disociarla”, y añadió: “Una cosa es aquellos que explotan el campo y que le dan valor agregado, y otra cosa son los rentistas del campo que tienen una situación más cómoda. A ellos habría que aplicarles, van a aumentar los alquileres de los campos para cubrirse. Hoy tenemos un panorama y se sabe hasta cuánto se puede alquilar un campo. Lamentablemente, hoy los que se llevan la gran parte son los propietarios de las tierras, sobre todo los latifundistas. Es injusto que el agricultor, que tiene que invertir en maquinaria, que compra pesticidas, semillas y demás, es el que más riesgo lleva”.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.





