“El 2025 fue un cierre de muchos ciclos. El universo tomó el papel de animarnos a cambiar aquello que no nos animábamos a soltar. Se viene un año de muchas cosechas buenas, hay que empezar con energías renovadas”, anticipa la chamana Paula Quiroga del Centro Holístico Amaru.
Mientras el país debate entre continuidad y ruptura, Paula Quiroga, practicante de chamanismo del Centro Holístico Amaru, ofrece una lectura desde la espiritualidad ancestral que coincide con el clima de época: 2025 fue el año de soltar lo obsoleto, 2026 será el de cosechar los frutos del cambio.
“Este 2025 fue un cierre de muchos ciclos para una gran mayoría de personas”, explicó Quiroga en diálogo con Hora 7 Radial. Según su visión, la energía universal atravesó cambios profundos en sus vibraciones, obligando a desprenderse de estructuras que ya no servían.
Rituales para cerrar ciclos y abrir caminos
La chamana compartió prácticas concretas para despedir el año y recibir el 2026 con intención. “A las doce menos diez, escriban todo lo que quieren dejar atrás y quémenlo con la vela del centro de mesa”, sugirió, marcando la importancia de hacer consciente el proceso de desprendimiento.
Para atraer lo nuevo, Quiroga recomendó varios rituales: comer doce uvas verdes o blancas sin masticar al ritmo de las campanadas para atraer dulzura y armonía; tirarse arroz y lentejas desde la cabeza hacia abajo como bendición de abundancia, guardando luego un puñado en la billetera para todo el año; y dar la vuelta a la manzana en sentido antihorario con las valijas preparadas para quienes deseen viajar.
Los colores como manifiesto de intenciones
Sobre la tradición de estrenar ropa, Quiroga fue clara: el color importa según lo que se busque. Amarillo para paz mental, blanco para atraer lo nuevo, rosado para el amor, naranja para abundancia y rojo para potenciar lo pasional. “Es independiente a lo que nosotros queremos realmente atraer a nuestra vida”, aclaró.
La especialista desaconsejó el uso de sahumos a las 12 de la noche, ya que su función es limpiar, no potenciar pedidos. “Sería como limpiar nuestro pedido, no tendría sentido”, explicó, aunque sí recomendó resinas específicas: romero para la salud, yagre y canela para la abundancia.
Renovar amuletos para un año de cosechas
Una de sus recomendaciones más contundentes fue renovar todos los amuletos personales. “El 2025 fue un año muy pesado en energías. Cualquier protección que tengan —cintita roja, nudo de bruja, medalla de San Benito— estaría bueno que la puedan cambiar”, aconsejó.
¿La razón? “Se viene un año de muchas cosechas para muchas personas, y de cosechas buenas. Hay que empezar con energías renovadas”, sentenció Quiroga.
El chamanismo como respuesta a la incertidumbre
Consultada sobre el auge de estas prácticas, la chamana explicó que el chamanismo trabaja “con las energías de la tierra y la naturaleza para el bienestar de la comunidad, aprovechando todo lo que la madre tierra tiene para darnos: plantas, elementos, sol, luna, ciclos naturales”.
Son conocimientos ancestrales que, según Quiroga, están en auge porque la gente busca herramientas concretas para atravesar tiempos de incertidumbre. “Hoy la gente se está acercando a este tipo de opciones”, confirmó.
En un país habituado a aferrarse al pasado por miedo al futuro, el mensaje chamánico resuena con claridad política: el 2025 obligó a soltar, el 2026 promete cosechar. Pero solo si se acepta que algunos ciclos deben cerrarse definitivamente para que lo nuevo pueda florecer.





